Tratamiento de quemaduras de segundo grado profundo mediante membrana estéril de polietileno y desbridación tangencial tardía: estudio clínico experimental en extremidades

Autores/as

DOI:

https://doi.org/10.65011/prismaods.v5.i1.133

Palabras clave:

membrana de polietileno, apósitos oclusivos, tratamiento de quemaduras, epitelización, extremidades

Resumen

Introducción: Las quemaduras de segundo grado profundo representan un desafío terapéutico por su alto riesgo de infección, dolor, retraso en la cicatrización y secuelas funcionales y estéticas, especialmente cuando comprometen extremidades. La creación de un ambiente húmedo y protegido mediante coberturas oclusivas ha demostrado favorecer la epitelización y preservar el tejido viable. Metodología: Se realizó un estudio clínico experimental, prospectivo y longitudinal en cuatro pacientes adultos con quemaduras de segundo grado profundo localizadas en extremidades superiores e inferiores. El tratamiento consistió en la limpieza diaria de la herida, aplicación de antiséptico tópico, colocación de una membrana estéril de polietileno como cubierta oclusiva y realización de desbridación tangencial selectiva entre los días 7 y 8 posteriores a la lesión. Se evaluó la evolución clínica, el tiempo de epitelización, el control del dolor, la movilidad articular y el resultado estético. Resultados: En los cuatro casos se observó una evolución clínica favorable, con epitelización completa entre los días 12 y 18 posteriores a la lesión, ausencia de infección, adecuado control del dolor y preservación de la movilidad articular. No se registraron complicaciones ni necesidad de injertos cutáneos. Los resultados estéticos fueron satisfactorios, con adecuada integración cutánea y ausencia de cicatrices patológicas. Conclusiones: La cobertura oclusiva con membrana estéril de polietileno asociada a desbridación tangencial tardía constituye una alternativa terapéutica eficaz, segura y reproducible para el tratamiento de quemaduras de segundo grado profundo en extremidades, especialmente en entornos con recursos limitados.

Descargas

Los datos de descarga aún no están disponibles.

Referencias

Atiyeh, B. S., Costagliola, M., & Hayek, S. N. (2007). Burn prevention mechanisms and outcomes: Pitfalls, failures and successes. Burns, 33(2), 139–148.

Atiyeh, B. S., Gunn, S. W., & Hayek, S. N. (2009). State of the art in burn treatment. World Journal of Surgery, 29(2), 131–148.

Brusselaers, N., Monstrey, S., Vogelaers, D., Hoste, E., & Blot, S. (2010). Severe burn injury in Europe: A systematic review of the incidence, etiology, morbidity, and mortality. Critical Care, 14(5), R188.

Cubison, T. C., Pape, S. A., & Parkhouse, N. (2006). Evidence for the link between healing time and the development of hypertrophic scars in paediatric burns. Burns, 32(8), 992–999.

Dumville, J. C., et al. (2015). Dressings for superficial and partial thickness burns. Cochrane Database of Systematic Reviews, (2), CD002106.

Dumville, J. C., Munson, C., & Christie, J. (2014). Negative pressure wound therapy for partial-thickness burns. Cochrane Database of Systematic Reviews, (12), CD006215.

Field, C. K., & Kerstein, M. D. (1994). Overview of wound healing in a moist environment. The American Journal of Surgery, 167(1), 2S–6S.

Forjuoh, S. N. (2006). Burns in low- and middle-income countries: A review of available literature on descriptive epidemiology, risk factors, treatment, and prevention. Burns, 32(5), 529–537.

Greenhalgh, D. G. (2019). Management of burns. New England Journal of Medicine, 380(24), 2349–2359.

Gurtner, G. C., Werner, S., Barrandon, Y., & Longaker, M. T. (2008). Wound repair and regeneration. Nature, 453(7193), 314–321.

Herndon, D. N. (2018). Total burn care (5th ed.). Elsevier.

Hettiaratchy, S., & Dziewulski, P. (2004). Pathophysiology and types of burns. BMJ, 328(7453), 1427–1429.

Hinman, C. D., & Maibach, H. (1963). Effect of air exposure and occlusion on experimental human skin wounds. Nature, 200(4904), 377–378.

Jackson, D. M. (1953). The diagnosis of the depth of burning. British Journal of Surgery, 40(164), 588–596.

Jeschke, M. G., et al. (2020). Pathophysiologic response to burns in adults. The Lancet, 395(10225), 169–182.

Jones, V., Grey, J. E., & Harding, K. G. (2006). Wound dressings. BMJ, 332(7544), 777–780.

Mock, C., Peck, M., Peden, M., & Krug, E. (2009). A WHO plan for burn prevention and care. Burns, 34(6), 777–782.

Peck, M. D. (2011). Epidemiology of burns throughout the world. Part I: Distribution and risk factors. Burns, 37(7), 1087–1100.

Singer, A. J., & Clark, R. A. F. (1999). Cutaneous wound healing. New England Journal of Medicine, 341(10), 738–746.

Vowden, K., & Vowden, P. (2014). The role of exudate in the healing process: Understanding exudate management. British Journal of Nursing, 23(5), S4–S13.

Winter, G. D. (1962). Formation of the scab and the rate of epithelialization of superficial wounds in the skin of the young domestic pig. Nature, 193, 293–294.

World Health Organization. (2018). Global burn injury prevention and care. WHO Press.

Descargas

Publicado

2026-01-20

Número

Sección

Artículos

Cómo citar

Ruiz Sierra, F. . (2026). Tratamiento de quemaduras de segundo grado profundo mediante membrana estéril de polietileno y desbridación tangencial tardía: estudio clínico experimental en extremidades. Prisma ODS: Revista Multidisciplinaria Sobre Desarrollo Sostenible, 5(1), 1-25. https://doi.org/10.65011/prismaods.v5.i1.133

Artículos similares

1-10 de 60

También puede Iniciar una búsqueda de similitud avanzada para este artículo.