Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 5, Número 5 - Año 2026
Página | 1063
INTRODUCCIÓN
La utilización de plaguicidas constituye una práctica ampliamente extendida en la agricultura
debido a su capacidad para controlar plagas, hongos y malezas que pueden afectar la
productividad de los cultivos. Entre las diferentes formas de aplicación se encuentra la
fumigación aérea, utilizada principalmente en plantaciones extensivas debido a su rapidez y
capacidad de cobertura. Sin embargo, esta práctica puede producir dispersión no intencionada
de sustancias químicas hacia viviendas, fuentes de agua, escuelas y áreas de trabajo cercanas,
generando preocupación entre las comunidades rurales expuestas.
Los efectos sobre la salud pueden variar según el ingrediente activo, la concentración, la
cantidad absorbida, la duración y frecuencia del contacto, la vía de entrada y las condiciones
individuales. Algunos episodios de exposición pueden acompañarse de irritación de la piel y
los ojos, molestias respiratorias, cefalea, mareo, náuseas u otras manifestaciones. La aparición
de síntomas no permite identificar por sí sola qué sustancia los ocasionó; por tanto, es necesario
saber sobre de exposición y acudir a los servicios de salud cuando corresponda. La OMS (2020)
recomienda reducir el uso de plaguicidas cuando sea posible, considerar alternativas de control
no químico y, cuando su utilización sea necesaria, seguir las instrucciones de seguridad y
emplear equipos de protección adecuados.
En Ecuador, la importancia de este tema se refleja en investigaciones realizadas con
trabajadores de plantaciones bananeras. Un estudio de campo en cinco comunidades
ecuatorianas identificó que varios síntomas potencialmente asociados con plaguicidas fueron
más frecuentes entre trabajadores que los utilizaban que entre trabajadores de agricultura
ecológica; entre las manifestaciones descritas se encontraban irritación cutánea y ocular,
mareos, fatiga y molestias gastrointestinales. Los autores también observaron deficiencias en
el uso de equipos de protección (estudio publicado en International Journal of Environmental
Research and Public Health, 2021). Estos resultados no deben trasladarse automáticamente a
todas las comunidades, pero evidencian la relevancia de investigar las condiciones locales de
trabajo y prevención.
La percepción del riesgo es la forma en que las personas reconocen, interpretan y valoran una
amenaza. Puede estar influida por las experiencias previas, la información recibida, la
confianza en las instituciones, las prácticas laborales, la disponibilidad de alternativas y las
condiciones económicas. Una persona puede reconocer que un producto es potencialmente
peligroso y, aun asi, no disponer de equipo de protección, capacitación o capacidad para