Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 5, Número 5 - Año 2026
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Desde el punto de vista terapéutico, el manejo de los quistes hepáticos depende del tamaño, la
sintomatología y las complicaciones. Las opciones incluyen desde la observación clínica en
lesiones asintomáticas, hasta intervenciones como aspiración percutánea con esclerosis,
fenestración laparoscópica o cistectomía hepática, siendo la vía laparoscópica el tratamiento
de elección en quistes gigantes sintomáticos debido a su menor morbimortalidad, rápida
recuperación y buenos resultados a largo plazo.
Por otro lado, los adenomas hipofisiarios representan una de las neoplasias intracraneales más
frecuentes, con una prevalencia estimada entre 77 y 94 casos por cada 100.000 habitantes. Un
porcentaje significativo corresponde a macroadenomas (>10 mm), los cuales pueden
permanecer asintomáticos o manifestarse por efecto de masa, alteraciones hormonales o, en
casos menos frecuentes, por apoplejía hipofisaria secundaria a hemorragia intratumoral. En el
contexto latinoamericano, incluyendo Ecuador y Colombia, el acceso creciente a la resonancia
magnética ha incrementado el diagnóstico de estas lesiones, muchas de ellas incidentales o
subclínicas.
El tratamiento de los macroadenomas hipofisiarios depende de su tamaño, funcionalidad y
manifestaciones clínicas. Las opciones incluyen manejo conservador en casos seleccionados,
tratamiento médico (como agonistas dopaminérgicos en prolactinomas), y abordaje quirúrgico,
siendo la resección transesfenoidal el estándar de oro en lesiones sintomáticas o con
compromiso neurológico. En situaciones de hemorragia intratumoral (apoplejía hipofisaria), el
manejo puede variar desde tratamiento médico intensivo hasta intervención quirúrgica urgente,
dependiendo de la estabilidad neurológica del paciente.
En este contexto, el presente caso adquiere especial relevancia al tener como eje central un
quiste hepático gigante sintomático tratado mediante cistectomía laparoscópica, cuya
evolución postoperatoria se complica con la aparición de vértigo, un síntoma frecuentemente
subestimado en pacientes geriátricos. Este hallazgo clínico condujo al diagnóstico de un
macroadenoma hipofisiario hemorrágico, una entidad potencialmente grave y poco sospechada
en el contexto postquirúrgico abdominal.
La importancia de este reporte radica en varios aspectos: primero, resalta el papel del quiste
hepático como patología principal que motivó la intervención quirúrgica; segundo, evidencia
la necesidad de una evaluación clínica integral en el postoperatorio, especialmente en adultos
mayores; y tercero, pone de manifiesto la coexistencia de patologías aparentemente no