Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 5, Número 1 - Año 2026
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El manejo inadecuado de las llantas fuera de uso se ha convertido en uno de los problemas
ambientales más persistentes en el mundo contemporáneo. Cada año se generan más de mil
millones de neumáticos desechados, resultado del crecimiento vehicular, la industrialización
y la movilidad urbana (UNEP, 2013). Debido a su composición de caucho, fibras, acero y
aditivos químicos, estos residuos son altamente resistentes y difíciles de degradar, lo que
provoca su acumulación en basureros, tiraderos clandestinos y espacios no regulados.
Investigaciones en ingeniería ambiental señalan que la durabilidad extrema del caucho
dificulta su reincorporación natural al ambiente, generando impactos prolongados (Shu &
Huang, 2014; Thomas & Gupta, 2016). En México, la situación refleja una problemática
crítica: se desechan alrededor de 30 a 32 millones de llantas cada año, de las cuales solo el
10% es reciclado o reincorporado en nuevos procesos productivos (IMER Noticias, 2023).
Esta cifra evidencia la falta de infraestructura adecuada y la carencia de programas de
manejo integral en distintos municipios.
Además de su persistencia en el ambiente, las llantas representan un riesgo sanitario al
convertirse en depósitos de agua que facilitan la reproducción de mosquitos transmisores de
enfermedades como dengue, zika y chikungunya. También generan contaminación
atmosférica cuando son quemadas de manera informal, liberando partículas tóxicas,
hidrocarburos aromáticos policíclicos y metales pesados (BlueWire, 2025). Desde una
perspectiva económica, su incorrecta disposición implica gastos elevados para los gobiernos
locales, quienes deben destinar recursos a su recolección y remediación ambiental.
Ante estos desafíos, los mecanismos de aprovechamiento del caucho han cobrado relevancia
en el marco de la economía circular. Diversos países han demostrado que es posible
reutilizar este material para fabricar asfaltos modificados, superficies deportivas, productos
industriales y materiales de construcción (Li et al., 2020; Senastera et al., 2018).
Investigaciones recientes han mostrado que incorporar caucho reciclado puede mejorar
ciertas propiedades mecánicas, acústicas y de resistencia al impacto en diversos materiales
(Paje et al., 2010; Guo et al., 2017). Sin embargo, en México el avance ha sido lento y
todavía predomina el abandono de llantas en espacios informales. Esto hace evidente la
necesidad de impulsar soluciones accesibles, locales y sostenibles.
El presente proyecto surge desde una perspectiva comunitaria y educativa, con el objetivo de
explorar alternativas viables de reciclaje mediante la elaboración de bloques, macetas y
materiales para reparar baches utilizando caucho triturado. A través de un proceso práctico y
de bajo costo, se busca demostrar que residuos considerados problemáticos pueden
transformarse en recursos útiles, contribuyendo al mismo tiempo a la reducción de la