Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 5, Número 2 - Año 2026
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coincide en que una pensión insuficiente vulnera la dignidad, al impedir que el individuo
mantenga condiciones de vida adecuadas en la vejez.
La Transición hacia la Capitalización Individual
A partir de 1997, México transitó de un modelo de beneficio definido (solidario) a uno de
contribución definida (capitalización individual). Este cambio estructural trasladó el riesgo
financiero y de longevidad del Estado hacia el trabajador (Mesa-Lago 2018). El marco teórico
analiza cómo este modelo de cuentas individuales, administradas por las AFORE, impacta la
progresividad de los derechos sociales, especialmente cuando las proyecciones de tasa de
reemplazo resultan inferiores a los estándares mínimos recomendados por organismos
internacionales (CEPAL 2022).
El Trabajador Millennial y la Función Económica
La generación millennial representa el soporte actual del Producto Interno Bruto (PIB) y el
motor de la recaudación fiscal en México. No obstante, este sector se encuentra bajo un
esquema de seguridad social que prioriza la sostenibilidad fiscal sobre la suficiencia
prestacional (Villagómez y Antón 2013). La teoría aplicada en este trabajo vincula la función
económica del trabajador con su derecho correlativo a una protección social que no resulte
regresiva, analizando la tensión entre el mercado laboral contemporáneo y el diseño
institucional del sistema de pensiones.
Evolución del Modelo Institucional de Seguridad Social
Durante más de cinco décadas, el sistema mexicano de pensiones operó bajo un modelo
institucional de seguridad social administrado por el Estado. En este esquema, los trabajadores
realizaban aportaciones obligatorias durante su vida laboral para garantizar su retiro. El sistema
público de seguridad social administraba estos recursos y financiaba las prestaciones
pensionarias mediante fondos comunes.
Desde una perspectiva crítica, el autor destaca que la gestión de dichos recursos dependió de
decisiones fiscales y financieras del Estado que comprometieron su sostenibilidad a largo
plazo. La literatura especializada señala que las autoridades utilizaron los fondos de pensiones
para cubrir déficits corrientes o financiar proyectos de infraestructura, lo cual erosionó la
reserva actuarial de las instituciones (Mesa-Lago 2018). Este manejo administrativo debilitó la