Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 5, Número 2 - Año 2026
Página | 810
INTRODUCCIÓN
La educación es uno de los principales pilares para el desarrollo social y económico de las
naciones, no obstante, en México, el acceso a oportunidades educativas no siempre se
distribuye de manera equitativa, ya que diversos factores de carácter económico, social e
incluso político limitan la posibilidad de que amplios sectores de la población continúen con
su formación académica (UNESCO, 2010).
En este contexto, distintas investigaciones han señalado que la marginación y la menor
inversión en comunidades rurales profundizan las brechas, ya que las diferencias entre
educación rural y urbana son el reflejo de factores contextuales de desigualdad regional,
donde las condiciones territoriales, económicas y sociales inciden directamente en las
trayectorias educativas, generando desventajas acumulativas para la población rural (UNAM,
2023).
Ante esta realidad, los programas de becas escolares otorgadas por el gobierno adquieren una
relevancia significativa, pues buscan ampliar las oportunidades educativas y reducir las
brechas existentes, particularmente entre estudiantes provenientes de hogares con escasos
recursos, comunidades en situación de vulnerabilidad y grupos que históricamente han
enfrentado condiciones de marginación (CNBBBJ, 2025).
Desde la perspectiva de Hernández (2023), las becas escolares se entienden como
instrumentos de apoyo económico orientados a fomentar la participación educativa, al tiempo
que contribuyen a mejorar las condiciones del entorno familiar y del propio estudiante,
especialmente en lo relativo a la asistencia y en la permanencia en la red educativa. En el
caso de México, las becas gubernamentales representan una de las inversiones públicas más
importantes en el ámbito educativo en las últimas décadas, con miles de millones de pesos
asignados anualmente para favorecer la equidad educativa. Dichos programas tienen un
potencial estratégico en el desarrollo regional, ya que la permanencia de jóvenes en la escuela
está directamente vinculada con mayores niveles de productividad, reducción de la pobreza,
cohesión social y desarrollo humano en las comunidades, considerando que las regiones que
logran mantener a sus estudiantes en la estructura educativa tienden a generar mejores
condiciones para el crecimiento económico, innovación local y disminución de la migración
forzada (Sánchez et al., 2020).
En México, a partir del año 2019, el principal programa público de becas, se rige por el
marco normativo de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez como