Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 5, Número 2 - Año 2026
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sociales, cultura y tradiciones alimentarias, gobernanza responsable y economía circular y
solidaria (FAO, 2018). Estudios recientes sobre India y México muestran que las transiciones
agroecológicas no se limitan a la sustitución de insumos, sino que implican cambios en arreglos
institucionales, relaciones de mercado y sistemas de conocimiento (Khadse & Rosset, 2021;
Chicaiza & de Val, 2025; Pessoa & Brandenburg, 2025; FiBL & IFOAM, 2025).
En el caso indio, la Agricultura Natural de Presupuesto Cero (Zero Budget Natural Farming,
ZBNF) y el programa Andhra Pradesh Community Managed Natural Farming (APCNF) son
ejemplos paradigmáticos de institucionalización de la agroecología. La literatura empírica
destaca que estos esquemas reducen costos de insumos externos, estabilizan ingresos y pueden
alcanzar escalas territoriales significativas mediante organización comunitaria y sistemas de
extensión campesino‑a‑campesino (Khadse & Rosset, 2021; Global Alliance for the Future of
Food, 2023; Government of Andhra Pradesh, 2018; Mishra, 2026). Evaluaciones de política
pública en Andhra Pradesh y análisis de costo‑eficacia sugieren que ZBNF no siempre supera
en rendimiento inmediato a la agricultura convencional, pero mejora la eficiencia económica
neta, la resiliencia y la reducción de subsidios a fertilizantes, lo que la vuelve atractiva desde
una perspectiva de economía política (CEEW, 2021; Mishra, 2026).
Sobre el plano normativo, el artículo se apoya en una tradición que contrasta la crematística —
la búsqueda ilimitada de riqueza como fin en sí mismo— con la oikonomía, entendida como
administración prudente de los bienes necesarios para la vida en comunidad (Aristóteles, 1998;
Aquinas, 1981; Maritain, 1947). Esta distinción ha sido retomada por la Doctrina Social de la
Iglesia, que insiste en que la actividad económica debe subordinarse a la dignidad humana, la
justicia social y el destino universal de los bienes (León XIII, 1891; Benedicto XVI, 2009;
Francisco, 2015). En la misma línea, Hinkelammert y Mora, así como desarrollos recientes
sobre “economías para la vida”, proponen reformular la ciencia económica como disciplina
orientada a la reproducción de las condiciones materiales y ecológicas que hacen posible la
vida, recuperando la centralidad del bien común frente a la lógica de acumulación
(Hinkelammert & Mora, 2008; Hinkelammert & Jiménez, 2025; Economías para la vida,
2025).
Desde la economía política convencional, la Revolución Verde se justificó bajo la promesa
smithiana de que la búsqueda del interés propio en mercados competitivos generaría
prosperidad generalizada, y bajo el principio ricardiano de ventaja comparativa, que alentaba
la especialización agrícola insertada en el comercio internacional (Smith, 1776; Ricardo, 1817).