Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 4, Número 2 - Año 2025
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Los ODS, establecidos por las Naciones Unidas en 2015, constituyen un marco internacional
destinado a promover el avance en tres ámbitos fundamentales: desarrollo económico,
inclusión social y sostenibilidad ambiental (Fernández Barberis & Ródenas, 2017). Estos 17
objetivos, que reemplazan a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), tienen como
meta abordar desafíos mundiales hacia 2030 a través de estrategias de inversión, gestión de
recursos e innovación, buscando erradicar la pobreza extrema, reducir la desigualdad y
enfrentar el cambio climático, mientras promueven la cooperación entre diversos actores y la
participación comunitaria (Carvalho, 2017; Corona Lisboa et al., 2018).
La implementación efectiva de los ODS requiere marcos de gobernanza sólidos que integren
la planeación estratégica con la ejecución de políticas públicas, especialmente en contextos
de recursos limitados (Sachs et al., 2019). Asimismo, el progreso de los países de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el logro de los
ODS puede medirse a través de análisis multicriterio que evalúan el rendimiento de políticas,
programas y proyectos en términos de sostenibilidad (Fernández Barberis & Ródenas, 2017).
De igual modo, las evaluaciones multicriterio, como las impulsadas por la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), apoyan la priorización de inversiones
públicas y la identificación de metas económicas, sociales y ambientales (Contreras &
Pacheco, 2008), reforzando la coherencia de las políticas públicas con la Agenda 2030
Como parte de un marco ambicioso e integrado, la Agenda 2030 orienta las acciones futuras
hacia la sostenibilidad, exigiendo una coordinación intersectorial y enfoques participativos
para maximizar su impacto (Monsalve Prada & Martínez Ospina, 2023). Bajo este enfoque,
las políticas públicas deben alinearse con los ODS para promover un desarrollo sostenible,
destacando la necesidad de integrar indicadores de desempeño en la planificación
gubernamental (Gomes y Ferreira, 2018), ya que la gestión pública es fundamental en el
avance de este modelo de desarrollo. Pese a ello, factores como la gobernanza deficiente, la
falta de transparencia y la limitada capacidad institucional pueden obstaculizar el logro de los
ODS (Pérez García et al.,2022).
Este reto es particularmente relevante en América Latina y el Caribe (ALC), donde las
desigualdades estructurales y las limitaciones fiscales exigen enfoques innovadores para
priorizar recursos (CEPAL, 2020). En este contexto, la alineación de las políticas públicas
con los ODS requiere no solo una visión estratégica, sino también herramientas y enfoques de
gestión que optimicen los resultados de las intervenciones gubernamentales. Aunque una