Prisma ODS Revista Científica Multidisciplinar
Volumen 4, Número 2 - Año 2025
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sostenibilidad, donde la participación activa en la fiscalización se percibe no solo como un
derecho, sino también, como un deber ético y una responsabilidad moral hacia otros seres
humanos y el entorno natural.
La naturaleza debe ser abordada con responsabilidad, lo que implica atender y preocuparse
por su bienestar, reconociendo su fragilidad. De igual manera, la humanidad debe reconocer
su propia vulnerabilidad frente a las condiciones ambientales y las interacciones mutuas con
otros seres para asegurar su supervivencia (Yáñez, 2021). En el ámbito de la justicia
distributiva, Rawls (1973) enfatiza que ésta tiene implicancia en una distribución equitativa
de recursos, así como en una distribución equitativa de responsabilidades y derechos,
atendiendo a su vez a las diferencias naturales que puedan existir, para que dichas
desigualdades no se acrecienten.
La Declaración de Punta Cana de la OLACEFS (2016), por su parte respondió a estos
desafíos al proponer un modelo de madurez para orientar el desarrollo progresivo de la
participación ciudadana en las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS). Dicho modelo
establece cuatro niveles -Básico, bajo, intermedio y alto- que avanzan desde el acceso a la
información hasta la cooperación activa en la toma de decisiones. En el caso peruano, las
evaluaciones realizadas por OLACEFS entre 2017 y 2019, así como la normativa
institucional más reciente, indican que la EFS Perú se encuentra en un nivel intermedio de
madurez, a pesar de la implementación de mecanismos como Auditores Juveniles, Monitores
Ciudadanos, Audiencias Públicas, Gestión de Denuncias y Mentores de Control Social
(Contraloría General de la República, 2024).
Sin embargo, la participación ciudadana es limitada y no obedece a una estrategia clara
(Mendiburu, 2020), además de advertirse prácticas corruptas, como consecuencia de décadas
de liderazgos cuestionables y de una desconexión entre los asuntos públicos y la ciudadanía
(Contraloría General de la República, 2024), así como la falta de información adecuada y la
apatía de la ciudadanía en la participación (Shack; Arbulú, 2021), lo cual dificulta un control
adecuado, requiriendo de enfoques innovadores para fortalecer el Sistema Nacional de
Control y aumentar la conciencia ciudadana sobre la supervisión de los ODS.
La EFS Perú, ha implementado programas como Auditores Juveniles, Monitores Ciudadanos,
Audiencias Públicas, Gestión de Denuncias y Mentores de Control Social, los cuales están
integrados en el ciclo de control gubernamental, habiendo establecido una unidad orgánica
dentro de la estructura institucional de dicha EFS denominada Subgerencia de Participación